viernes, 4 de julio de 2014

Mi primer día de observaciones

El día que comienza a escribirse la experiencia

Transcurrían las 10:00 hs de la mañana, habiendo terminado de hacer unos trámites, regresé a mi casa y busqué mi mochila para emprender el viaje. El objetivo era llegar a una institución desconocida para mi, la cual me había sido asignada para realizar observaciones que posteriormente lleven a la practica para formar mi futuro profesional.
Luego de dos horas de viaje, y con algunos inconvenientes en el tránsito, llegué a la institución. La espera entre ser presentado ante las autoridades y ser designado como ayudante del profesor del área de Informática en el primer ciclo se hizo larga pero en ningún momento mi persona había sido mal tratada.

A las 14:00 hs, me encontré dentro del aula de Informática con una clase ya comenzada, allí me esperaba el profesor titular. Los niños presentes eran tranquilos, obedecían a las ordenes del profesor pero su creatividad no explotaba, las actividades carecían de coherencia y el carácter de taller del área curricular, hacía que ellos no se llevaran poco y nada de aprendizaje a sus hogares.

En los siguientes turnos, pensé que la realidad podía ser otra, sin embargo, era la misma o mucho peor. Actividades con escasa sincronización, poca atención por parte del profesor, distracciones que me llevaron a intervenir en el aprendizaje de los niños. Todo esto en el mismo laboratorio, laboratorio el cual carecía de equipos en condiciones óptimas.

Tal vez todo esto puede resultar frustrante, pero a pesar de ello, en el aula los niños son seres con ansias de aprender y queriendo vincularse con la creatividad, creatividad que como ya dije antes no explota o se encuentra apagada por falta de interes del docente.  

Un primer análisis de la institución escolar

Desde mi punto de vista, creo que la antigua y actual escuela presentan muchas similitudes entre si y pocas diferencias que de igual manera cabe mencionarlas.

La escuela siempre ha sido pensado como un lugar para poder atender a las demandas del sistema socio-económico de turno.  

Partiendo de esta idea, las primeras fueron diseñadas para las sociedades de ámbito agrario e industrial. La proposición en ella era formar futuros empleados para las fábricas que fueran cumplidores con los exigentes horarios de trabajo. Este tipo de escuela se caracterizaba por la metodología de enseñanza rutinaria y aprendizaje repetitivo. 
La figura del docente era la gran enciclopedia que podía trasmitir conocimientos, y su autoridad en el aula le permitía que solo el tuviera la posibilidad de interrogar y emplear actividades quedando al margen de la realidad la participación de los alumnos. En tanto, la figura del alumno era totalmente pasiva, no se consideraban su conocimientos previos.

En el mundo moderno, la escuela es pensada para responder a las necesidades de los cambios que producen las nuevas tecnologías que se hacen crecientes hacia fines de los años 80'. Con la llegada de dispositivos multimedia más avanzados e internet, el acceso a la información y el conocimiento resulta un poco más sencillo, sin embargo las brecha entre clases sociales comienzan a crecer más y más, y si bien, el acceso a información y el conocimiento es más sencillo ello no garantiza que sea gratuito, es aquí cuando comienzan a en mayor cantidad las instituciones privadas como alternativa.
Cambia el sistema socioeconómico y debe cambiar el sistema escolar, ahora el ámbito educativo debe ser replanteado a semejanza del nuevo mercado laboral. La introducción de objetos multimedia en el aula, hace perder la autoridad del docente, genera a su vez que el alumno interaccione más con estos y al margen comienzan a quedar aquellas herramientas conocidas como libros (provenientes de la escuela tradicional).  

A pesar del replanteamiento en base a los contenidos a enseñar o la introducción de objetos avanzados para la enseñanza, la escuela desde sus comienzos ha mantenido incovenientes en su estructuración educativa que al pasar el tiempo se tornaron tradicionales o vigentes hasta el día de hoy.

El desafío para el cuerpo docente es replantear no solo los contenidos, sino también pensar una forma más participativa del alumno, relacionar a los educandos con el mundo exterior por las vías que resulten más significativas y por sobre todas las cosas prepararlos para ser "prosumidores" del nuevo mundo.